Nuevo blog, que no tiene que ver nada con mis pensamientos, con lo que pienso en ese momento, es más que nada para escribir más, no se, con una palabra simplemente. Cosas que se me pasen por la cabeza, tipo una fábula. Lo pongo, más que nada para que no penséis que soy bipolar jaja porque a lo mejor algún día escribo sobre amor, y otro sobre una pelea.

martes, 26 de julio de 2011

Quiero mar.
Quiero oler el mar. Quiero escuchar el sonido de las olas rompiendo en las rocas.
Quiero sentir el calor del sol sobre mi piel que se inclina más sincero.
Quiero sentir la arena que se desliza entre los dedos ...

Me encanta mirar a la gente a los ojos y ver como se pone nerviosa. Algunos no se dan por aludidos y apartan la mirada; otros la mantienen como si de un reto se tratara. En cambio, hay personas que no pueden evitar ponerse nerviosas y apartar la mirada poniéndose colorados al instante.

domingo, 24 de julio de 2011

Culpa

No intentes hablar de cosas que te quedan grandes. Tú no sabes nada de mí. No tienes ni idea de lo que yo he pasado. No te imaginas lo feliz que he llegado a ser con muy poco, lo que he sufrido, lo que me he hundido. Tú sólo vienes y me pides una oportunidad. Oportunidades... Por culpa de eso dejé de ser feliz, y llegó el día en el que me cansé de darlas por lo que recibí a cambio. Tú no sabes nada de mí, y vas de que lo sabes todo. Ni siquiera sabes cuál es mi canción favorita, o de qué color son las paredes de mi habitación. Parece que intentes fastidiarme la vida, pero no sabes que soy la persona más fuerte que probablemente hayas conocido. Haz lo que quieras, yo siempre voy a ir con la sonrisa por delante y la cabeza bien alta.

Amor de verano

Hablábamos de él. Y entonces ella me preguntó a qué sabían sus besos. Yo me quedé unos segundos pensando, porque no sabía como resumir la fusión de sensaciones que sentía cuando me besaba. Saben a miel, limón y fresas. Saben a cielo, mar y tierra. Saben a paraíso y a infierno. Saben a todo y a nada. Ella empezó a reír y me dijo que qué sentía cuando estaba con él. Le dije que era como si diera la vuelta al mundo en apenas unos segundos. Como si pudiera echarme polvo de hadas para salir volando. Como si gritara debajo del agua. Ella rió aún más alto y dijo que iba a ser una historia interesante, un bonito amor de verano.

sábado, 23 de julio de 2011

Viaje

Cada vez que viajaba en avión, buscaba tu rostro entre las nubes, me imaginaba tus rasgos en esas formas que se estiraban en el cielo. Te había escrito cien cartas y recibido cien tuyas; dos por cada semana que pasaba. Nos habíamos jurado encontrarnos en cuanto me fuera posible. Cuando no estudiaba, trabajaba lo necesario para volver algún día contigo. Cada gesto que realizaba, lo hacía pensando en la mañana, en que por fin llegaría a Berlín, a ese aeropuerto en el que estarías esperando.
¿Cuántas noches me dormí en tu mirada, en el recuerdo de la risa que nos entraba de repente por las calles de la ciudad? Había demasiadas diferencias entre nosotros; yo, la chica del Este, y tú; el chico del Norte.

Verano

Paseábamos por la playa, de la mano. Estaba nerviosa e ilusionada. Había mucha gente, era verano y no había forma mejor de deshacerse por unos instantes de la calor. Me besabas. Te besaba. Nos mirábamos y nos regalábamos palabras sinceras. El sol nos iluminaba, hacía que tus ojos brillasen de una forma preciosa. Te acariciaba las manos mientras los últimos rastros de ola nos mojaban los pies. Uf, estaba muy feliz. Lo estábamos los dos. Nos reíamos, nos mirábamos cómplices, disfrutando de cada momento, cada pequeño gesto. Me compraste una de esas pulseras que según dicen son del amor sabiendo que no por eso nos vamos a querer más, pero era tan bonita y tú estabas tan contento que pensaste que en mi muñeca estaba su sitio. Y pasamos el tiempo así, paseando. Ha pasado un verano, pero esa pulsera permanece aún en mi muñeca.

viernes, 22 de julio de 2011

Estrella


¿Puedes ver esa estrella? ¿Es bonita verdad? ¿Crees que sabe que la estamos mirando? ¿Sabrá que nos maravilla su belleza? Yo creo que no, y sin embargo ella sigue brillando. Tú tienes que ser igual que esa estrella, siempre debes procurar brillar porque aunque tú no lo sepas; siempre hay alguien que te admira por lo que eres, y no por lo que quiere que seas.

Piensas

Todos tenemos algo en la vida que nos empuja a seguir, pero, imaginemos por un instante que esa razón, ese empuje, desapareciera de nuestras vidas. ¿Deberíamos seguir viviendo? y si lo hiciéramos ¿viviríamos de la misma forma? Yo pienso que no. Intentaríamos buscar otra razón de empuje, otra razón por la que seguir luchando el resto de nuestra vida, y si ésta desaparece buscaríamos otra y luego otra y luego otra ... pero dentro de este mar de monotonías, ¿sería igual que la primera vez? ¿tendría el mismo valor?  Seguramente, esta mañana cuando te has despertado te has levantado a desgana y te has mirado al espejo, ¿te has dado cuenta alguna vez de que sigues vivo? En la historia de tu vida llevas ya varias páginas escritas que nadie podrá borrar jamás y cada día que pasa escribes otra también imborrable. Pero, ¿alguna vez te has parado a pensar en ello? No, admítelo. Yo tampoco.
Y, ¿alguna vez te has parado a pensar en todo lo que piensas en tus amigos? pero nunca piensas en que ellos también se acuerdan de ti, seguramente cada día que pasa han pensado en ti. Te tienen aprecio aunque a veces no lo demuestren y sabes que, generalmente puedes contar con ellos, pero cuando te fallan te sientes traicionado o sientes como das todo a cambio de nada. Y ahora te vuelvo a preguntar ... ¿de verdad toda esa gente que consideras amigos lo son? También pienso que no.
Y para concluir os diré que todos tenemos mucho amor que dar, pero siempre hay esa persona a la que le regalas más amor que a ninguna otra, si esa persona se fuera ¿que harías? yo lo pienso y... sería fuerte. Y es cuando te das cuenta que esa persona es la razón de seguir, la que te empuja a poner buena cara cada día y a seguir viviendo tal y como tú quisieras seguir.
Así que ahora os digo a todos ... luchad como si fuerais a vivir siempre, pero vivid como si fuerais a morir mañana.

Cartas

Una mañana como otra cualquiera me levanté de la cama, gracias al sol, porque me hubiera tirado todo el día durmiendo ya que no había otra cosa más interesante que hacer .. bajé las escaleras y fui a la cocina, le di un beso a mamá y me agaché para saludar a Gus, el perro de la familia. Fui corriendo hacia la puerta de entrada y salí directa hacia el buzón, sabía que hoy tenía que haber una carta, hacía casi un año que no sabía nada de él, y tampoco él parecía querer saber nada de mi después de todo aquel verano inolvidable que pasamos.
¿Para mi sorpresa? No había una, si no trescientas sesenta y cinco, una por cada día del año en el que le había echado de menos; parecían desgastadas y no pude evitar llorar. ¿Por qué ahora me llegaban tantas cartas? ¿qué pasa, que no había tenido tiempo de escribirme y ahora lo hacía deprisa y corriendo? Las cogí, estaban sujetas por una cinta y mi madre me vio llorando: me sujetó del brazo y me dijo:
-Estos días te he visto especialmente triste, te dije que ese chico no te convenia, así que guardé cada carta que te escribía, cada día del año.
-¿Qué?
-Sí hija, lo siento, pensaba que ese chico sólo había sido un amor de verano para ti, y ... no tiene un buen trabajo, tú eres una chica con estudios, vas a entrar a la Universidad y no vas a estar manteniéndole toda tu vida.
Automáticamente cogí el coche y fui a la ciudad en dónde vivía, no me acordaba muy bien, pero esas noches fueron inolvidables así que con un poco de orientación lo conseguiría. No fui a verle antes porque pensaba que no me quería y que yo no había sido nada para él.
Carretera B-21. Todo recto. Izquierda. Dentro del barrio. Cuatro manzanas más abajo. Listo.
Salí del coche con las cartas en la mano y toqué al timbre, ''ding-dong''.
-¿Si? - me contestó.
-¡Ábreme!
-¿Qué quieres? No me has escrito, pensé que pasabas de mi
-¡Te escribí una carta por cada día del año! Mi madre no las mandó.
Abrió la puerta.
-Te había echado tanto de menos.

Recuerdos melódicos

Ni siquiera se dio cuenta de que la canción que escuchaba ya había terminado. Fue un par de segundos más tarde, mientras empezaba a sonar una nueva melodía cuando apreció la familiaridad de aquellas notas. Se reincorporó en el sofá y se le escapó una amplísima sonrisa, una de esas llenas de recuerdos, pero de los buenos.

Hacía tanto tiempo que no escuchaba aquella canción... y es que, ¿quién podría pensar que seguiría teniendo las canciones de Disney en su reproductor de música? Seguramente nadie. Pero, en ese momento, se sintió inmensamente feliz por no haberlas borrado.
Comenzó a tararear la canción que, cómo no, seguía conociendo a la perfección a pesar del paso del tiempo. Recordó entonces las miles de veces que preparaba su habitación y daba un concierto a toda su familia cantando sin parar durante varias horas. También se acordó de las tardes con sus amigas, de las mañanas de recreo en el patio del colegio, y de los días en los que veía una y otra vez las películas cuyas bandas sonoras conocía de memoria y ahora escuchaba a través de sus auriculares.
Le encantaba regresar de vez en cuando a su niñez, escuchar la letra de aquellas canciones y reconocer la dulzura de sus palabras, soñando con cada una de ellas. Desconectar de un mundo de adultos en el que nunca se imaginó estar.
Recuerdos melódicos que hacían las veces de máquina del tiempo, devolviéndole las sonrisas sinceras que, de vez en cuando, todos necesitamos.

Amor

El amor no es una fecha, no es un 14 de febrero, el amor no son dos nombre escritos en un folio, no es poner un te quiero, dar un beso, el amor es algo más, es levantarte cada mañana y querer tenerlo a tu lado, es decir un te quiero cuando sus tonterías te saquen esa sonrisa, es darle un abrazo y sentir que el mundo se detiene, es darle un beso a cada minuto y no cansarte, es sentir que la otra persona es todo, demostrarle día a día que es él el único que puede sacarte una sonrisa aún estando cabreada...
Dicen que amar duele, pero si duele es porque alguna vez nos hizo muy felices...
Que siempre tenga una razón por la que sonreír al oír tu nombre.

Trabajar

Saber y no saber lo que es cierto teniendo que decidir sin poder elegir y pensar lo que es mejor. Lo intenté pero fue en vano, nada sirve para nada, no va a perdurar en el tiempo. Creer o no creer, no creas, vívelo.
No te creas nada de nada ni de alguien, pueden mentir, no vale la pena correr el riesgo, porque… ¿para qué? El mundo es siempre lo mismo, nada, nunca va a cambiar por mucho que se lo inventen.
Tú haces por el mundo pero él no hace por ti, es el mundo ... ¿Qué quieres que haga?, explotará y todos moriremos … y nadie lo recordará porque también estará muerto.
El cielo es azul, las nubes son blancas, la gente hace cosas: nada de las tres razones cambiará porque es comerse la cabeza, moriremos. La vida es dura y no piensa en ti ni en nadie. Puedes robar un banco o ganarte el dinero. Corres un riesgo con las dos: robas y te dejan pudrirte en la calle.
Todo es pensar, cosa que no entiendo porque sólo lo hacemos algunos. Nosotros nos complicamos lo nuestro haciendo lo que hacemos, pero por culpa de un capullo que te obliga. Todo el mundo ha deseado desaparecer alguna vez, somos sólo una persona más de los miles de millones que hay, no servimos para nada solo tenemos que trabajar y sufrir. Tampoco lo entiendo. Puedes trabajar y sufrir, o no trabajar y sufrir, difícil elección que nadie se atreve a tomar, hacemos lo que hacen, aunque no queramos, porque es así. Y yo pienso, ¿POR QUÉ? Simplemente vive la vida y SE FELIZ.
Hola!!! Me he creado un nuevo blog, que no tiene que ver nada con mis pensamientos, con lo que pienso en ese momento, es más que nada para escribir más, no se, con una palabra simplemente. Cosas que se me pasen por la cabeza, tipo una fábula. Lo pongo, más que nada para que no penséis que soy bipolar jaja porque a lo mejor algún día escribo sobre amor, y otro sobre una pelea. Era para informaros y para animaros a que os paséis :D Muchaaaaaas graciaaaaaaas ^^